Los ejercicios de «chiquita» son los que hacen que este golpe se convierta realmente en un arma fiable, en lugar de algo que solo se consigue de vez en cuando por casualidad. La «chiquita» es una volea o semivolea controlada y baja, al estilo de un drop shot, cuyo objetivo es obligar a los rivales que están en la red a responder con una pelota baja e incómoda; y, como la mayoría de los golpes de toque, depende de una repetición precisa para desarrollarse de forma consistente.
Esta guía recoge una serie de ejercicios que desarrollan la chiquita paso a paso, desde el trabajo técnico aislado hasta la práctica realista basada en puntos.
Un breve recordatorio de qué es la «chiquita»
La «chiquita» es un golpe suave y raso dirigido hacia los pies del rival, normalmente desde cerca de la línea de servicio, diseñado para obligarle a responder con una volea o media volea baja y difícil. A diferencia de un golpe potente, la «chiquita» se basa en el toque y la colocación más que en la velocidad, lo que la convierte en uno de los golpes más complicados a la hora de alcanzar una verdadera consistencia.
El lugar que ocupa la «chiquita» en el conjunto de habilidades de un jugador
La mayoría de los jugadores no empiezan a trabajar la «chiquita» hasta que ya tienen voleas y golpes de fondo razonablemente sólidos, ya que se trata realmente de una variante que se construye sobre esos fundamentos, más que de un golpe independiente para principiantes. Intentar aprender un golpe suave y controlado antes de que la mecánica básica del swing sea consistente suele generar frustración, por lo que vale la pena considerarlo como una incorporación de nivel intermedio a tu juego, en lugar de algo a lo que dar prioridad desde el primer día.
Por qué son importantes los ejercicios específicos para la «chiquita»
La «chiquita» depende de un control sutil de la raqueta y de una valoración precisa de la profundidad, dos aspectos difíciles de desarrollar al mismo tiempo que se gestiona la presión y la imprevisibilidad de un punto real. Aislar los elementos de toque y colocación en un entorno de entrenamiento te permite desarrollar una sensación real del golpe antes de añadir la complejidad del juego de partido.
Ejercicios de chiquita para principiantes
Movimiento de raqueta en el aire para trabajar el toque
Sin pelota, practica el swing compacto y controlado que requiere la «chiquita», centrándote en un movimiento suave y amortiguado en lugar de en algo que se parezca a un drive o a un golpe seco. Esto ayuda a desarrollar la sensación de un swing más lento y delicado antes de añadir una pelota en movimiento a la ecuación.
Práctica de puntería con pelotas lanzadas
Pide a un compañero o a tu entrenador que te lance pelotas fáciles a un ritmo moderado mientras practicas golpear «chiquitas» suaves y bajas hacia una zona objetivo específica cerca de sus pies. Céntrate únicamente en que la pelota vaya baja y corta al principio, sin preocuparte por disimular el golpe ni añadir variaciones.
Ejercicio de posicionamiento junto a la red
Practica colocarte en posición alrededor de la línea de servicio, ya que la «chiquita» suele jugarse desde esta zona en general, en lugar de justo en la red o en lo más profundo del fondo de la pista. Familiarizarte con esta posición específica te ayuda a reconocer cuándo existe realmente una oportunidad para jugar una «chiquita» durante un punto.
| Ejercicio | Habilidad a trabajar | Nivel |
|---|---|---|
| Movimiento de swing simulado para trabajar el toque | Mecánica de swing suave y compacta | Principiante |
| Práctica de puntería con pelotas lanzadas | Profundidad y colocación baja cerca de los pies | Principiante |
| Posicionamiento junto a la red | Reconocer la posición correcta en la pista | Principiante |
| Ejercicio de disimulo | Ocultar la intención del golpe hasta el último momento | Nivel intermedio |
| Transición de «chiquita» a la red | Seguir el golpe hacia delante para atacar la respuesta | Nivel intermedio |
| Ejercicio de chiquita en punto de juego | Reconocer oportunidades reales bajo presión | Nivel intermedio |
Ejercicios de «chiquita» de nivel intermedio
Ejercicio de disimulo
Practica iniciar la «chiquita» con una preparación similar a la de un golpe de fondo o una volea normales, pero suavizando el movimiento en el último momento. Esto hace que el golpe sea mucho más efectivo en el juego real, ya que los rivales que lo ven venir con antelación tienen tiempo para adaptarse y cubrir cómodamente la pelota baja.
Transición de la chiquita a la red
Tras golpear la «chiquita», practica inmediatamente el avance hacia la red para aprovechar la difícil respuesta que obliga a dar al rival. Una «chiquita» que no vaya seguida de un movimiento rápido hacia la red desperdicia gran parte de la ventaja que el golpe estaba destinado a crear en primer lugar.
Ejercicio de «chiquita» en punto real
Juega puntos cortos y competitivos que partan de un intercambio neutro, buscando específicamente y aprovechando las oportunidades de chiquita a medida que surjan de forma natural. Esto desarrolla la capacidad de reconocer el momento adecuado para el golpe, algo tan importante como la propia técnica.
Problemas habituales que estos ejercicios ayudan a corregir
Golpear con demasiada fuerza
Un error habitual es imprimir demasiada potencia, convirtiendo lo que debería ser un golpe suave y controlado en una pelota fácil de atacar para los rivales. Los ejercicios que priorizan el toque frente a la potencia abordan directamente este hábito.
Mala apreciación de la profundidad
Una «chiquita» que cae demasiado corta o demasiado larga pierde gran parte de su eficacia, ya sea porque queda alta y fácil de responder o porque se va completamente fuera. Los ejercicios basados en objetivos ayudan a calibrar exactamente cuánto toque necesita un golpe determinado.
Delatar el golpe
Hacer un movimiento de preparación diferente para una «chiquita» en comparación con un golpe normal permite a los rivales anticiparse, lo que les da tiempo a ajustarse antes incluso de que llegue la pelota. El ejercicio de disimulo aborda específicamente este problema.
Cómo estructurar una sesión de entrenamiento de la «chiquita»
Una sesión razonable podría comenzar con swings de sombra para desarrollar el tacto, pasar a ejercicios de puntería con pelotas servidas para trabajar la profundidad y la colocación, añadir trabajo de disimulo una vez que el contacto se sienta consistente, y terminar con ejercicios de puntos reales que obliguen a tomar decisiones en situación real. Repetir esta estructura con regularidad desarrolla tanto la mecánica como el juicio que la chiquita realmente requiere en un partido.
Entrenar sin un compañero habitual
Los swings en solitario se pueden practicar por completo sin ayuda, pero la mayoría de los ejercicios anteriores necesitan realmente a alguien que pase pelotas de forma constante para que sean eficaces. Si no hay un entrenador disponible en cada sesión, formar pareja con otro jugador que esté trabajando en su propio juego de red e intercambiar las tareas de pase es una forma práctica de seguir perfeccionando este golpe sin necesidad de clases formales cada vez.
Lista rápida de ejercicios para la «chiquita»
- Empieza con swings de sombra para desarrollar un movimiento suave y controlado.
- Practica golpear objetivos bajos y cortos con pelotas servidas antes de añadir velocidad o variedad.
- Acostúmbrate a reconocer la posición correcta en la pista para el golpe.
- Trabaja en disimular el golpe para que no se adivine con antelación.
- Practica avanzar inmediatamente después de golpear una «chiquita».
- Termina con ejercicios de puntos reales para desarrollar la capacidad de reconocimiento y la toma de decisiones en situaciones reales.
La «chiquita» se consigue con una práctica paciente y deliberada, mucho más que intentando forzarla durante los puntos de competición. Realiza estos ejercicios en orden y el golpe pasará de ser algo que te sale de vez en cuando a convertirse en una herramienta auténtica y repetible en tu juego.

